Centro Sur. Social Science Journal. eISSN: 2600-5743. Julio 2021 - E. http://centrosureditorial.com/index.php/revista
integral del trabajador, abarcando lo físico y emocional, caracterizado por un
sentido de abatimiento, una desmotivación evidente y una ideología asociada
con la inadecuación (Manríquez, 2021).
Una de las primeras dimensiones que abarca este síndrome, de acuerdo con
lo descrito por López y Pérez (2021) es la reducción de las respuestas
emocionales, las cuales aparecen como indicativo de un descenso progresivo
en lo emocional, la cual se basa en una conceptualización negativa y una
sensación de rechazo por parte del entorno hacia el trabajador, lo que genera
una baja en la productividad y produce una serie de dificultades en cuanto a
trabajar bajo presión se refiere. Además de esto, el individuo comienza a
tener, de forma continua, manifestaciones de fatiga, de desgaste físico y
mental, sensación de sobrecarga e incluso acoso, además de una constante
autocritica negativa y un sentir de bajo compromiso o incluso rechazo hacia
su entorno laboral (López & Pérez, 2021).
En el caso de la fatiga, esta tiene efectos a nivel mental y psicológico, que
suele ocurrir después del desarrollo de alguna actividad que requiera un tipo
de esfuerzo, indistintamente del nivel del mismo, por parte del individuo; así
mismo, se puede manifestar a través de cierto grado de desatención o
despreocupación, bradicinesia o lentitud en los pensamientos y respuesta a
estímulos, o insatisfacción por el trabajo realizado y sensación continua de
frustración a causa de aquello.
En cambio, el desgaste suele manifestarse como una reducción considerable
a nivel de las habilidades de tipo emocional, donde se observa una pérdida
del entusiasmo e incluso un cierto grado de desinterés en cuanto a temas del
trabajo se refiera, lo que ocasiona un distanciamiento evidente entre el
trabajador y la organización, afectando el trabajo (Torres, 2021).
Finalmente, la sobrecarga comprende la acumulación de sensaciones y
emociones negativas generadas por actividades que se extralimitan en el
trabajo, afectando la salud laboral de la persona operativa y que tienen efectos
que suelen buscar el abandono de la operación.
Burnout, en concordancia con lo descrito por Zuluaga, M. et al (2018), se
relaciona como manifestaciones enfocadas a las adversidades a las cuales
se encuentra sometido el trabajador y las llega a demostrar al momento de
enfrentar sucesos difíciles, puesto que es en esos momentos donde se
destaca la carencia o escasez de capacidades, habilidades técnicas o incluso
de la inteligencia emocional suficiente para poder solventarlas dentro del
marco de su entorno laboral diario (Núñez, 2021).
Factores de riesgo
Uno de los principales factores a considerar como precedente en el desarrollo
de esta condición es la personalidad, donde se destaca que, en personas que
tengan una personalidad con alto riesgo de “quemarse”, solían ser el tipo de
personas que necesitaban de su empleo para poder tener un buen concepto
de sí mismos (Guevara, 2021).
Otro factor para considerar son los riesgos psicológicos y psicosociales,
evidenciado en que los profesionales que más padecían de estos solían ser
los que con mayor frecuencia y rapidez desarrollaban este síndrome. Anzules,
González y Párraga (2021) destacan también a la antigüedad laboral,
mencionando que, mientras mayor sea el tiempo que tiene el individuo
trabajando en una organización, mayor susceptibilidad a desarrollar estrés
laboral tendría de igual forma, debido a esto se considera que los años dentro